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Con Desertificación cultural, MAL comienza una nueva línea de trabajo, en colaboración con la Sala Guirigai, situada en Los Santos de Maimona (Badajoz), y enfocada en proyectos de investigación y en una nueva forma de relacionar contextos locales y problemáticas globales.

Esta línea de trabajo -que se suma a Leyenda negra como proyecto de largo recorrido- parte de la dificultad para reflexionar sobre nuestro presente fuera de un tono dramático, sin pensar en la amenaza del cambio climático, las consecuencias de un capitalismo voraz y sin mirar al futuro con temor. Ante el bloqueo imaginativo producido por las narrativas hegemónicas planteadas desde los centros de poder financiero, es necesario buscar imaginarios utópicos y atender a realidades cotidianas que nos muestran que siempre hay otros mundos posibles. El taller en línea Desertificación cultural propone situarnos en el desierto como un lugar simbólico desde el que enfrentar los imaginarios catastrofistas y buscar herramientas que nos ayuden a comprender un tiempo por venir.

A través de este proyecto proponemos situarnos en el desierto para entenderlo como nuestro paisaje más cercano y revertir su vinculación con el agotamiento y la distopía. Situándonos en el desierto podemos profundizar en las contradicciones del presente, revertir los mitos progresistas de la modernidad, el mandato centralista de la ciudad como única forma de vida. El desierto nunca está vacío, es un lugar lleno de símbolos y posibilidades.

Mediante encuentros con artistas, investigadorxs, curadorxs y otrxs agentes culturales, Desertificación cultural indaga en el conocimiento que podemos encontrar al deconstruir la idea de desierto. Durante cuatro sesiones (El desierto no existe, El desierto neoliberal, El desierto es un lugar de encuentro y El desierto está vivo) profundizaremos en la construcción imaginaria del desierto, la necesidad de proyectos culturales fuera de la centralización, alternativas ecológicas desde contextos rurales, procesos de desmitificación de la naturaleza y en la multiplicidad de formas de habitar que podemos aprender ampliando la noción de vida.

Desertificación cultural es un proyecto dirigido por Jose Iglesias Gª-Arenal desde la plataforma MAL y en colaboración con la Sala Guirigai; es un Proyecto Innovador subvencionado por la Fundación Maimona y cuenta con el apoyo de Corral ON y Maldita Cultura.

El taller tendrá cuatro sesiones: El desierto no existe (22 de Junio), El desierto neoliberal (29 de Junio), El desierto es un lugar de encuentro (6 de Julio) y El desierto está vivo (13 de Julio). Todas las sesiones comenzarán a las 18h. (UTC +1). El taller tendrá un máximo de 15 participantes, por orden de inscripción escribiendo a guirigaicomunica@gmail.com, antes del jueves 18 de junio. Las personas inscritas recibirán una seria de materiales unos días antes de cada sesión.

Podeis encontrar algunas notas sobre Desertificación cultural en Maldita cultura.

Minas de Río Tinto


Sesión 1. El desierto no existe
22 de Junio. Con Saray Pérez Castilla, María Ptqk y Siro Santos (LFDTV)

En esta primera sesión confrontaremos una visión “exterior” del desierto con la amplitud de formas de vida cuando este se habita. A partir de los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia) nos acercaremos a diferentes formas de transmisión de conocimiento. Escucharemos experiencias de construcción colectiva en zonas rurales y trataremos de expandir la idea de qué lugares son “normales” para la vida y cuales “extremos”. Intentaremos sentar las bases de la fragilidad como base y potencia de lo común.

Podeis encontrar las notas de la primera sesión en Maldita cultura, por María Pachón.

Paisajes invisibles, Saray Pérez Castilla, Campamentos de refugiados saharauis de Tindouf, Argelia, 2015



Sesión 2. El desierto neoliberal
29 de Junio. Con Nancy Garín y Antoine Silvestre (Espectros de lo urbano), Kekena Corvalán y Agustín Iglesias

Los procesos de desertificación reducen la variedad de especies vegetales y animales en un empobrecimiento del ecosistema que sirve para ilustrar con claridad el programa cultural del neoliberalismo. Una visión analítica a las lógicas desarrolladas desde la metrópoli serán contrapuestas con experiencias culturales que apuestan por descentralizar la producción cultural y estructuras federalistas. El campamento puede ser un necesario punto de partida para la creación como práctica colectiva.

Podeis encontrar las notas de la segunda sesión en Maldita cultura, por María Pachón.

La Muerte Alegre en la fiesta popular de Las Diablas de Valverde de Leganés (Extremadura),
espectáculo de Agustín Iglesias (Teatro Guirigai), 2005



Sesión 3. El desierto es un lugar de encuentro
6 de Julio. Con Olga Blazquez, José Manuel Tienza (Asociación Sambrona) y Miriam Rodriguez Morán

El turismo como forma de vida y la monumentalización de la naturaleza son dos riesgos que surgen de una mirada desde el exterior cuando creamos una separación antropocentrista. En esta tercera sesión queremos confrontar la épica y lo sublime frente a la naturaleza, y hablar de cómo se puede trabajar en escalas de pequeño formato, sostenibles y con capacidad de pensar a largo plazo.

Imagen de Olga Blazquez



Sesión 4. El desierto está vivo
13 de Julio. Con Huesos de Obsidiana y Silvana Torres

Queremos terminar la última sesión con relatos que se sitúan más allá del extraccionismo. Crear imaginarios de múltiples formas de vida amplia los futuros posibles. En las últimas conversaciones buscaremos visiones que hilvanan el cuerpo y el territorio, escuchando experiencias de resistencia ancestral y migraciones donde especies animales y vegetales, sabores, tecnologías y voces se encuentran.

Imagen de Silvana Torres